lunes, 30 de marzo de 2015

Niños podrían desarrollar obesidad si exceden uso de computadora y TV



Un estudio revela que los niños que permanecen más tiempo sentados frente a la computadora o la televisión durante muchas horas tienen más altas probabilidades de desarrollar obesidad.

La investigación Actividad Física, Tiempo de Sedentarismo y Obesidad en una Muestra Internacional de Menores concluye que la actividad física moderada y vigorosa ayuda a prevenir la obesidad infantil, mientras que el sedentarismo le abre la puerta.

Especialistas del Pennington Biomedical Research Center, de Estados Unidos, analizaron los hábitos físicos y el peso de seis mil 539 niños de entre nueve y 11 años provenientes de Australia, Brasil, Canadá, China, Colombia, Finlandia, India, Kenya, Portugal, Sudáfrica, Gran Bretaña y Estados Unidos.

A lo largo de 15 meses, los expertos midieron el nivel de actividad física de los niños mediante un acelerómetro sujeto a la cintura, así como su índice de masa corporal y altura.

Al terminar su investigación, determinaron que, en promedio, los niños invertían 60 minutos diarios en actividades físicas moderadas, 18 minutos en ejercicios vigorosos y 513 minutos en conductas sedentarias.

Fuente: http://www.notimex.com.mx/acciones/verNota.php?clv=265327

Nuestro cuerpo no discrimina, el azúcar es una sola


Hace un par de años, la OMS encomendó la titánica tarea de recabar toda la evidencia científica disponible que estudiara la relación directa de todos los tipos de azúcar con el desarrollo integral de la obesidad. Los resultados de dicha petición fueron publicados en el respetado British Medical Journal en enero de 2013, en dónde una de las conclusiones apuntaba a que el aumento de la grasa corporal está dado por la cantidad de calorías consumidas y no por el tipo de calorías (es indiferente si proviene de azúcares, proteínas, grasas).
Los monosacáridos como la glucosa, fructuosa y galactosa desempeñan un papel muy importante en el ámbito de la nutrición al constituir el combustible principal de las células. De acuerdo con el estudio de la Universidad de Otago en Nueva Zelanda “Azúcares en la dieta y peso corporal: revisión sistemática y meta-análisis de ensayos controlados aleatorios”, liderado por la Dra. Lisa Te Morenga, los azúcares son los que proveen al organismo gran parte de la energía que necesita para funcionar. Sin embargo, igual que ocurre con otros nutrientes, la clave está en mantener una dieta equilibrada y evitar el sedentarismo (componentes claves para el balance energético).
La glucosa se conoce también como dextrosa o azúcar de la uva, por hallarse abundantemente en dicha fruta. Así por ejemplo, si nosotros extraemos 355 ml (un vaso grande) del zumo de las uvas, habremos ingerido aproximadamente 58 g de azúcar. Asimismo, la fructuosa se halla en grandes cantidades en diferentes frutas y en la miel. Así tenemos que en un vaso grande de zumo de naranja podemos encontrar aproximadamente 33 g de azúcar, ya que se emplean de 4 a 6 naranjas para extraer el zumo que es rico en agua y azúcar principalmente, desechando la mayor parte su fibra.
Si nos fijamos en los estudios en los que se ven la contribución de los diversos alimentos en el aumento de peso, los alimentos azucarados no son más que un mero contribuyente, no una causa. La obesidad y el riesgo cardio-metabólico es claramente un problema multifactorial, por lo que siempre debemos apuntar a tener una dieta equilibrada y realizar al menos 30 minutos de ejercicio diario.

lunes, 23 de marzo de 2015

Sepa cuántas calorías tienen los platos criollos (segunda parte)

Una persona sólo necesita alrededor de 1800 calorías diarias. El ají de gallina y el pollo a la brasa tienen 1100 y 920 calorías, respectivamente. Sin embargo, en un bufet criollo si repites unas cuatro o cinco veces puedes llegar a consumir 3000 calorías en un solo almuerzo. Eso es está mal.

Arroz con pollo: Calorías: 834.


Dos palos de anticucho y su respectiva guarnición suponen 570 calorías, casi un tercio de las que diariamente se necesitan.


Carapulcra: 592 calorías.



Lomo Saltado: 540,9 calorías.



Pisco Sour (solo 1): 280 calorías.


¿Qué es la fructosa?



La fructosa es un tipo de azúcar presente en las frutas. Esta azúcar aporta, al igual que la glucosa y otros tipos de azúcar, 4 calorías por gramo. Por ende, si no se regula el consumo de frutas que si tienen azúcar, el individuo también tendría un consumo excesivo de azúcar el cual puede ser perjudicial para su salud al igual que si no se controla el consumo de las demás azucares. No por ser de origen natural tiene un aporte calórico o una asimilación distinta en el organismo.

Si bien es cierto existen muchos estudios que dan como resultado que la obesidad tiene muchas causas como la propensión genética, el consumo de grasas y carbohidratos y sobre todo el sedentarismo, siendo el consumo de azúcar en exceso solo un potencial factor de riesgo. Si una persona es activa, no es sedentaria, lleva un estilo de vida saludable y consume regularmente azúcar pero de forma moderada; es decir, combinando sus alimentos para darse un gusto sin excederse en algún tipo de alimento, es menos propensa a padecer enfermedades.

Fuente: http://www.entornointeligente.com/articulo/5293880/El-dilema-del-azucar-para-el-consumidor-peruano-12032015

Reducir azúcar no es antídoto contra la obesidad



El especialista colombiano en medicina del deporte John Duperly opinó hoy que la reducción del consumo de azúcar recomendada por la OMS va a tener escasa incidencia en el combate contra la grave epidemia de obesidad que padece el mundo, pues no apunta a su causa fundamental: el sedentarismo.

"El culpable de la obesidad es el sedentarismo, fruto de la industrialización, no el azúcar", subrayó en una entrevista con EFE.

En América Latina, según la FAO y la Cepal, el 23 % de los adultos es obeso y un 38 % tiene sobrepeso, mientras que en Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de ese país, casi dos terceras partes de la población tienen exceso de peso y más del 30 % padece obesidad.

Lo ideal es hacer una hora de ejercicio o más al día y en el caso de una persona de peso normal consumir unas 1.500 calorías diarias y "gastarlas" todas en actividades físicas enseguida.

Fuente: http://www.entornointeligente.com/articulo/5332164/Reducir-azucar-no-es-antidoto-contra-la-obesidad-16032015

lunes, 9 de marzo de 2015

Informe: Mitos y verdades sobre el consumo de los energizantes


Como lo explica el Ingeniero químico Agustín López Munguía, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM de México, el cuerpo es una máquina consumidora “energéticamente costosa”. Explica que una persona adulta de 70kg de peso, necesita de al menos 1,500 calorías para permanecer 24 horas en cama acostado tan solo para que esa energía le permita respirar, pensar, hacer fluir la sangre por el organismo y filtrarla, digerir lo que come, reponer células muertas, pasar saliva, pestañear, etc. Cuando consumimos energía, buscamos reponerla de inmediato.
Actualmente el consumo de bebidas energéticas ha crecido, ello se debe a que tenemos la necesidad de “recuperar la energía perdida” y la ilusión de que nuestro cuerpo rinda más allá de nuestras capacidades reales. Los principales consumidores son: estudiantes en épocas de examen, profesionales agobiados por fechas límite, deportistas en busca de aumentar su rendimiento y jóvenes que quieren “alargar la fiesta”. Pese a lo que muchos piensan, la equivalencia entre tomar una lata de bebida energizante, con la mayor concentración de cafeína, y una taza regular de café es solamente de 2 a 1 (no de 10 a 1 como muchos sostienen).
Ahora, también surge en nosotros la pregunta:
¿Cuánta cafeína, es demasiada cafeína?
Bueno, la cantidad contenida en las bebidas energéticas se puede calcular fácilmente con las siguientes equivalencias según el estudio realizado: si tomamos un bebida energizante con 322mg de cafeína por lata, sería como tomar 2 tazas de café con 80mg de cafeína por taza, siendo las proporciones más altas registradas en productos energéticos sigue está dentro de lo permitido. Ahora, tomando las proporciones más bajas encontradas en el estudio si tomamos un bebida energizante con 44mg de cafeína por lata, sería como tomar 0.6 tazas de café con 80mg de cafeína por taza o 1.1 botellas de gaseosa, igualmente calculando envases de 355ml con 40mg de cafeína por envase. Las proporciones claramente no son disparatadas como muchos pensaban.
Las bebidas energéticas en su mayoría contienen:
Vitaminas del complejo B, Presentes en una amplia gama de alimentos desde verduras hasta cereales.
Cafeína: en realidad la cantidad de cafeína que aporta una bebida energética no es alarmante, como indicamos líneas arriba, es perfectamente comparable con la ingesta de una taza de café o dos gaseosas.
Taurina: el cuerpo lo necesita. Se trata de un uno de los aminoácidos más abundantes en los músculos y sistema nervioso. El ejercicio intenso lo disminuye, por lo que se adiciona en alimentos o suplementos alimenticios.
Aporte calórico (azúcar): las bebidas energéticas (a excepción de aquellas sin azúcar) contienen azúcares en forma de sacarosa o glucosa. Se ha comprobado que la glucosa adicionada a una pequeña cantidad de cafeína mejora el rendimiento cognitivo.
Como claramente apreciamos, las bebidas energéticas no son perjudiciales para la salud, en realidad como con cualquier alimento o bebida que contenga cafeína solo debemos mantenernos conscientes de la cantidad que consumimos a diario para evitar excesos.
Con la moderación en mente y debido a que las bebidas energéticas tienen un alto contenido de cafeína, EEUU y la UE han procedido a regular su etiquetado para advertir a los consumidores de su contenido. Si el contenido por presentación de una bebida es mayor a 150mg de cafeína, la etiqueta del producto debe indicar claramente “High caffeine content” (contenido alto en cafeína).
Sobre la idea de advertir a los consumidores, en México la Secretaría de la Salud ha presentado un anteproyecto de Norma Oficial Mexicana en el cual las bebidas adicionadas con cafeína deben incluir las siguientes leyendas “No consumir más de _ _ unidades al día” (considerando un ingesta máxima de 165mg de cafeína al día), “No se recomienda su consumo por: niños menores de 12 años, ni para personas sensibles a la cafeína” y “No mezclar o consumir junto con bebidas alcohólicas”.

¿En verdad el azúcar es el único culpable del sobrepeso y la obesidad?

Hace dos años la misma OMS encomendó la titánica tarea de recabar toda la evidencia científica disponible, que estudiara la relación directa de todos los tipos de azúcares con el desarrollo integral de la obesidad. Los resultados de dicha petición fueron publicados en el respetado British Medical Journal en enero de 2013 en dónde una de las conclusiones apunta: “Los datos sugieren que el cambio en grasa corporal que tiene lugar con la modificación de la ingesta de azúcares resulta de una alteración en el balance energético más que de una consecuencia fisiológica o metabólica de los monosacáridos o disacáridos”.
Es decir, la investigación reveló que el aumento de la grasa corporal está dado por la cantidad de calorías consumidas y no por el tipo de calorías (azúcares, proteínas, grasas). Es por eso que, a diferencia de lo que sucede con el sodio o los ácidos grasos saturados, el Códex Alimentarius (organismo normativo de la OMS) no ha recomendado establecer un valor de referencia para el nutriente azúcar, contrariamente lo que sí ha hecho al establecer Valores referenciales de nutrientes (VRN) asociados a enfermedades crónicas no transmisibles (ENT) para ácidos grasos saturados y sodio.
El Dr. John Sievenpiper del St. Michael’s Hospital de Canadá lideró una investigación que contempló los múltiples efectos de la fructosa al entrar al organismo humano y su relación directa con el peso corporal, la presión arterial y el control de la glucemia en los seres humanos.
El reconocido investigador apunta: “El azúcar es uno de los muchos jugadores. Si nos fijamos en los estudios en los que se ven la contribución de los diversos alimentos en el aumento de peso, los alimentos azucarados no son más que un contribuyente. Por ejemplo, las papas fritas de paquete, las papas fritas, la carne procesada y la carne sin procesar aportan lo mismo o más en el aumento de peso en estos estudios. La obesidad y el riesgo cardio-metabólico es claramente un problema multifactorial. Toda esta discusión del azúcar es sólo una distracción de la cuestión principal, que es la energía. Es decir, que la gente está comiendo demasiado en general”.
El estudio de Sievenpiper resalta el hecho que los azúcares adicionados a los alimentos se metabolizan de forma idéntica a aquellos contenidos de manera natural, ya que son químicamente idénticos. El cuerpo humano no tiene manera de saber si la fuente de la glucosa y fructosa que absorbe fue la miel, un trozo de fruta, azúcar de mesa, una galletita, una gaseosa u otro alimento endulzado con azúcares.
De continuar la tendencia de la OMS sobre las recomendaciones dentro del Proyecto de directrices sobre la ingesta de azúcares pareciera que terminará por prohibir el consumo del azúcar si no se entiende el problema de la obesidad como un fenómeno multifactorial.
No hay que olvidar que el azúcar representa un importante nutriente para la sobrevivencia del ser humano. De acuerdo con el estudio: “Azúcares en la dieta y peso corporal: revisión sistemática y meta-análisis de ensayos controlados aleatorios”, liderado por la Dra. Lisa Te Morenga de la Universidad de Otago en Nueva Zelanda señala que los azúcares son: “Los que proveen al organismo gran parte de la energía que necesita para funcionar. Igual que ocurre con otros nutrientes, la clave está en mantener una dieta equilibrada y evitar el sedentarismo (componentes claves para el balance energético)”.

Estudio revela cómo una vida sedentaria afecta a nuestro cerebro


Un estudio de 20 años realizado por científicos de la Universidad de Boston (EE.UU.) señala que una vida sedentaria afecta a los vasos cerebrales y disminuye el cerebro: principales causas del envejecimiento.
Al menos 1.200 personas participaron en este experimento, en cuyo transcurso les midieron la presión y el pulso, mientras corrían en la cinta, informa el portal 'Health US News'.

Pasados 20 años a los voluntarios se les realizó una resonancia magnética y pruebas destinadas a evaluar sus capacidades mentales. 
Al analizar los datos los científicos concluyeron que las personas, cuyos índices de tensión arterial diastólica y frecuencia cardiaca durante el ejercicio eran altos, a los 60 años tenían "un cerebro disminuido".
Este cambio debe al mal estado físico y la vida sedentaria que provocan los problemas vinculados con el sistema cardiovascular y aneurismas que aceleran el envejecimiento del cerebro.

Fuente: http://actualidad.rt.com/ciencias/168405-estudio-vida-sedentaria-cerebro

lunes, 2 de marzo de 2015

La falta de vitamina D se asocia con mayor riesgo de padecer diabetes

Un estudio realizado por investigadores españoles y publicado en 'Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism' determinó que la falta de vitamina D aumenta el riesgo de padecer diabetes. Además aclara que en la ecuación diabetes y vitamina D, no siempre se encuentra el peso.

No obstante, la Declaración Científica de la Sociedad Endocrina sobre los Efectos no Esqueléticos de la Vitamina D, asegura que los estudios han encontrado que las personas que tienen bajos niveles de vitamina D son más propensas a ser obesas, a padecer diabetes tipo 2, prediabetes y síndrome metabólico.
"Nuestros hallazgos indican que la vitamina D se asocia más estrechamente con el metabolismo de la glucosa que con la obesidad", resume Manuel Macías González, uno de los autores del estudio. "El estudio sugiere que la deficiencia de vitamina D y la obesidad interactúan sinérgicamente para aumentar el riesgo de diabetes y otros trastornos metabólicos.
Las personas pueden reducir su riesgo mediante una dieta saludable y con suficiente actividad al aire libre", aconseja.
Fuente: http://www.rpp.com.pe/2015-02-25-la-falta-de-vitamina-d-se-asocia-con-mayor-riesgo-de-padecer-diabetes-noticia_772666.html?hootPostID=a23c4e7811d0e215ebb113ae39b1480a