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lunes, 19 de octubre de 2015

Comer frente al televisor enferma

Un estudio realizado por la Universidad de Illinois en Estados Unidos, asegura que la ingesta ante la pantalla chica, favorece el incremento de la cantidad de comida.

Si piensa que utilizar la televisión como aliado para lograr que niños y adolescentes coman es una buena idea, se equivoca.
Un estudio realizado por la Universidad de Illinois en Estados Unidos, asegura que la ingesta ante la pantalla chica, favorece el incremento de la cantidad de comida y la reducción de su calidad.
Según la evidencia científica, se trata de un recurso tramposo que reduce la alimentación a un papel secundario y fomenta hábitos poco saludables.
"Alimentarse de manera inconsciente, mientras se presta poca atención y poco gusto por la actividad en sí, lleva a los niños y adolescentes a comer más y peor. Es más sano y más sabroso no compatibilizar la comida con la televisión", dijo Brian Wansink, doctor del Departamento de Marketing y Ciencia Nutricional de la Universidad de Illinois.
El experto incide en que alimentarse de manera inconsciente puede desencadenar el sedentarismo y por ende la obesidad y el sobrepeso.
"Comer sano, es consecuencia de una buena educación y de cumplir con una serie de normas; desterrar la televisión mientras se come es una de las más básicas", concluyó.

4 cosas impensables que engordan

Algunos estudios científicos han determinado que hay ciertos hechos biológicos o relacionados a nuestros hábitos, que están asociados a esos kilos demás.


DORMIRSE CON LA TELEVISIÓN ENCENDIDA. La exposición a la luz artificial durante la noche mientras dormimos, sea de la televisión, el ordenador o una lámpara encendida, reduce los niveles de melatonina, una hormona que se libera durante la noche para regular los ritmos circadianos y que posee un potente efecto antioxidante y antiinflamatorio, propiedades que protegen de alteraciones metabólicas que provocan obesidad y diabetes.  


EL TRABAJO NOCTURNO. Laborar en este turno engorda porque altera el ritmo circadiano (reloj biológico humano). Y es que las personas estamos programadas para dormir cuando no hay luz y comer de día. "El trabajo por turnos durante la noche interrumpe el sueño y rompe el ciclo fisiológico y esto provoca una disminución del gasto energético diario total", sostiene un estudio realizado por científicos del Instituto Médico Howard Hughes (Texas). 


HERMANOS Y AMIGOS GORDITOS. Tener un hermano obeso duplica el riesgo de serlo y si es mayor y del mismo sexo las posibilidades aumentan, según sostiene Markos Pachucki, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en un artículo publicado en American Journal of Preventive Medicine. Y de acuerdo al doctor David Shoham, de la Universidad de Loyola en Chicago, en un estudio sobre 1.800 adolescentes, el exceso de kilos de las amistades también se contagia. 


EVITAR LAS COMIDAS EN FAMILIA. Cuando se comparte con los parientes se establecen conexiones emocionales y los alimentos suelen ser más saludables, según un estudio de las universidades de Minnesota y de Columbia (Estados Unidos) publicado en Journal of Pediatrics. Con una o dos comidas familiares a la semana bastan para reducir el riesgo de obesidad y sobrepeso, según los estudiosos.

lunes, 16 de febrero de 2015

"No existen malo alimentos, sino malos hábitos"


El aumento mundial del sobrepeso y la obesidad infantil no es sólo atribuible a la condición dietética, se debe en gran medida, a los cambios en los hábitos de conducta infantil que se han establecido en los últimos 20 años; los mismos que muestran una tendencia a la disminución de la actividad física; debido al aumento de las actividades recreativas de naturaleza sedentaria, a la evolución de los medios de comunicación y del transporte.

Hace 20 años, cuando nuestros niños pedían permiso para jugar significaba que saldrían a la calle a correr, saltar y realizar diferentes actividades físicas para luego regresar exhaustos, cenar y dormir. Hoy, en cambio, la realidad virtual ha superado a la vida real y son cada vez más los niños que prefieren jugar dentro de casa con aparatos electrónicos o viendo televisión. 

Algunos "opinólogos" han generado un debate tratando de determinar qué alimentos son adecuados para la salud y cuáles son nocivos, lo cual es un error de base ya que no existen los alimentos malos o buenos, el problema son las dietas desbalanceadas y el estilo de vida sedentario. No se puede culpar a un solo alimento, por ejemplo el azúcar, de los problemas de sobrepeso de la población.

El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades no transmisibles conexas son, en gran medida, prevenibles con información adecuada y cambios hacia estilos de vida más activos y saludables. Evitar el sedentarismo, aumentar la actividad física y mejorar nuestra dieta, es la clave para tener una vida saludable.

"La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad infantil es el desequilibrio entre la ingesta calórica y el gasto calórico".

Fuente: Entorno Inteligente